En los últimos años –debido a múltiples factores– hemos sido testigos de cómo se puso en agenda la salud digestiva. Desde el año 2005, cada 29 de mayo se celebra el Día Mundial de la Salud Digestiva con el objetivo de dar a conocer las distintas problemáticas digestivas, su impacto en la salud, prevención y tratamiento. ¿Qué es la salud digestiva? “La salud digestiva se refiere al buen funcionamiento del sistema digestivo en su conjunto que incluye el esófago, el estómago, el intestino delgado y grueso, el hígado, el páncreas y la vesícula biliar. Implica que estos órganos puedan digerir y absorber adecuadamente los nutrientes, eliminar desechos y mantener un equilibrio saludable de la microbiota intestinal”, comienza explicando Sofía María Navar (MN161861), médica gastroenteróloga del Instituto de enfermedades digestivas del Hospital Alemán (HA). Sin embargo, aclara que hoy sabemos que la salud digestiva va mucho más allá de la digestión y que también está relacionada con el sistema inmunológico, el metabolismo, la inflamación e incluso con el bienestar general del organismo. Por eso, cuidar el sistema digestivo es fundamental para mantener una buena salud en todo el cuerpo.
EL ‘BOOM’ DE LA SALUD DIGESTIVA
Como explica Navar, el creciente interés por la salud digestiva se debe principalmente a los avances científicos que se dieron en los últimos 20 años, especialmente centrados en el estudio de la microbiota intestinal. ¿Qué es la microbiota? Es la comunidad de microorganismos que habitan naturalmente en nuestro tubo digestivo. “Se estima que está formada por alrededor de 40 billones de microorganismos, entre ellos, bacterias, virus, hongos y arqueas. Cuando se considera no solo a los microorganismos sino también a su material genético y a las sustancias que producen, hablamos de microbioma intestinal un ecosistema complejo que hoy se reconoce como un verdadero órgano metabólico adicional por su impacto en múltiples funciones del organismo”, detalla la especialista.
Las nuevas investigaciones demostraron que la microbiota cumple funciones claves en:
- La regulación del sistema inmunológico
- El metabolismo y el control del peso
- La producción de vitaminas y sustancias antiinflamatorias
- La protección frente a infecciones
- La comunicación entre el intestino y el cerebro
Además, cada vez hay más evidencia que relaciona la salud intestinal con enfermedades muy frecuentes como:
- Obesidad
- Diabetes
- Enfermedades inflamatorias intestinales
- Síndrome de intestino irritable
- Enfermedades hepáticas
- Enfermedades neurológicas
“Estos descubrimientos cambiaron la forma en que entendemos el aparato digestivo, que hoy se considera un órgano central para la salud general del organismo”, argumenta.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CUIDARLA?
Cuidar la salud digestiva es fundamental porque el sistema digestivo cumple funciones fisiológicas esenciales. A través de la digestión y absorción de los alimentos permite obtener los nutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo, participa en la regulación del metabolismo y del sistema inmunológico, y contribuye a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal. Cuando el sistema digestivo no funciona correctamente pueden aparecer síntomas como dolor abdominal, distensión, diarrea, constipación o reflujo que afectan significativamente la calidad de vida.
¿Qué enfermedades digestivas son más frecuentes hoy? Entre las más habituales se encuentran:
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico
- Cáncer colorrectal, uno de los tumores más frecuentes y prevenibles. En la Argentina se registran alrededor de 16.000 casos nuevos por año.
- Síndrome de intestino irritable
- Constipación crónica
- Enfermedad celíaca
- Intolerancias alimentarias (como la intolerancia a la lactosa)
- Enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa)
- Enfermedades hepáticas, como el hígado graso
Muchas de estas enfermedades pueden prevenirse o detectarse tempranamente mediante hábitos saludables, controles médicos y estudios adecuados. Atención: “cuidar la salud digestiva no es solo evitar molestias gastrointestinales; es proteger el equilibrio de todo el organismo”, asegura Navar.
BUENOS HÁBITOS = BENEFICIOS PARA LA SALUD
¿Qué hábitos diarios ayudan a cuidar el sistema digestivo? ¿Cómo influye la alimentación en la salud digestiva? ¿Cómo influye la hidratación en la digestión? ¿Qué buenas prácticas podemos llevar adelante? Como explica Belén Conde Serra (MN 166967), médica gastroenteróloga del Instituto de enfermedades digestivas del Hospital Alemán (HA), cuidar la salud digestiva empieza por volver a hábitos simples y naturales. Una de las claves es priorizar una alimentación basada en alimentos frescos y reales: frutas, verduras, cereales y alimentos ricos en fibra que favorecen el buen funcionamiento intestinal y el equilibrio de la microbiota. “En ese sentido, una buena invitación es animarnos a volver a cocinar más en casa. Preparar nuestras propias comidas permite elegir mejor los ingredientes y reducir el consumo de productos ultraprocesados que suelen contener exceso de grasas, azúcares, sodio y aditivos que no favorecen la salud digestiva”, asegura. Pero con eso no basta. A la alimentación hay que sumar otros hábitos fundamentales: mantenerse bien hidratados, comer con tiempo y de manera consciente, realizar actividad física regularmente, dormir bien y manejar el estrés. “La salud digestiva es el resultado de un conjunto de pequeños hábitos que, sostenidos en el tiempo, tienen un gran impacto en el bienestar general”, afirma Conde Serra.
¿Por qué el intestino es llamado “el segundo cerebro”? Hoy sabemos que el sistema digestivo cumple un rol mucho más amplio que el de simplemente digerir los alimentos. De hecho, muchas veces se lo llama “el segundo cerebro” porque existe una comunicación constante entre el intestino y el sistema nervioso a través de lo que conocemos como eje intestino-cerebro. “Cuando la salud digestiva no está en equilibrio las consecuencias pueden sentirse en distintos aspectos de la salud. Síntomas como distensión, dolor abdominal, acidez, diarrea o constipación pueden afectar la calidad de vida, el descanso, la energía y el bienestar diario. A su vez, el sistema digestivo está profundamente interconectado con otros sistemas del organismo, como el sistema inmunológico, el metabolismo e incluso el estado de ánimo. Podemos decir que cuidar nuestra salud digestiva es, en definitiva, cuidar nuestra salud de forma integral”, concluye la especialista.