Todas las empresas son únicas y esa especificidad es lo que crea y marca valor. Sin embargo, mirar y evaluar la cultura y gestión de empresas innovadoras, exitosas y con buen clima interno puede brindar información valiosa para ajustar o mejorar prácticas organizacionales. No se trata de copiar, sino de evaluar para moldear la propia cultura en base a lo que funciona en el mercado. ¿Por qué mirar a otras empresas? ¿Qué podemos aprender de otras empresas? Sin duda, mucho. Conocer buenas prácticas, metodologías que funcionan y herramientas que sirven para potenciar equipos y organizaciones, siempre repercute positivamente ya que se dan más oportunidades, se eleva el nivel interno y se generan movimientos interesantes.
EMPEZAR A OBSERVAR
Para comenzar hay que prestar atención a las empresas más exitosas del mercado y preguntarse: ¿Qué hacen bien las empresas exitosas? ¿Qué tienen en común las mejores empresas? ¿Cómo se construye una buena cultura? ¿Qué hace exitosa a una empresa? Si se observan a las empresas más valoradas por los colaboradores, su éxito se sustenta en cinco pilares claves:
- Cultura organizacional sólida
- Buen clima laboral
- Liderazgo empático y efectivo
- Posibilidades de crecimiento y aprendizaje continuo
- Flexibilidad y adaptabilidad
Una vez que se tiene esto en claro hay que ver, comparar, leer informes de clima, encuestas, conocer las metodologías nuevas e innovadoras que aplican y luego definir qué se puede tomar y aplicar al modelo propio de negocio y organización. Con esa información se puede trabajar y moldear la propia cultura con prácticas probadas que funcionan.
EVALUAR Y APLICAR LOS APRENDIZAJES
Es siempre importante entender cuál es la cultura empresarial propia, el contexto y la realidad. Cada organización tiene su propia identidad y también necesidades específicas. Lo que se hace observando al resto es identificar aciertos que pueden ser adaptables y replicables. ¿Qué prácticas vale la pena adoptar? Entre ellas se sugiere poner el foco en prácticas que fomenten y mejoren la comunicación interna y, claro, prácticas que potencian la productividad. Tomar ideas que pueden funcionar para tu equipo, ya sea adaptándolas o mejorándolas. Sin embargo, para que las buenas prácticas y los aprendizajes obtenidos funcionen es vital, antes de implementarlos, escuchar al equipo. Conocer qué necesita antes de sumar herramientas o implementar cambios. Por otro lado, hay que ir probando de a poco, a pequeña escala. Por ejemplo, hacer pruebas piloto en un área. Finalmente, es mandatorio medir los resultados del cambio implementado.