Las finanzas de las empresas son claves para su supervivencia y el buen desarrollo del negocio. Muchas veces vemos empresas que pueden tener rentabilidad, pero que ante una situación imprevista, como un pago que se retrasó, una contingencia en las operaciones o un gasto inesperado, colapsan porque no pueden afrontar ese imprevisto por falta de liquidez inmediata. Para que esto no pase es vital tener una buena gestión del flujo de caja. ¿Qué es el flujo de caja? También conocido como “cash flow” es el registro de dinero en efectivo que entra y sale de un negocio en determinado período de tiempo. Este registro permite conocer rápidamente la liquidez real (liquidez no es lo mismo que rentabilidad). Se calcula con la diferencia entre los ingresos y los egresos de efectivo. ¿Por qué es importante? Porque es lo que permite que la empresa no se quede sin dinero para asumir sus obligaciones. Tener una gestión eficiente de ese flujo de caja resulta mandatorio. Como explican desde el sitio Shopify, plataforma de e-commerce, la gestión del flujo de caja es el proceso de monitorear, analizar y optimizar cobros y pagos dentro del negocio. Y en ese proceso hay que asegurar que la empresa disponga de fondos suficientes para cumplir con sus obligaciones financieras, como el pago de facturas, salarios y préstamos. Sin esta gestión, que permite comprender de dónde viene el dinero, a dónde va y cuándo lo hace, la empresa no tiene sustentabilidad financiera. Una buena gestión permite planificar con anticipación, minimizar sorpresas y tomar decisiones con confianza.
CÓMO ARRANCAR
¿Cómo gestionar correctamente para evitar quedarse sin liquidez, aunque el negocio sea rentable? Primero, teniendo en claro todo el dinero que entra al negocio que incluye ventas, intereses ganados, etc. Y, por otro, sabiendo el dinero que sale del negocio como gastos, compras, alquiler, sueldos, etc. Una vez que tenemos esto en claro hay que ver qué periodicidad daremos a ese flujo de caja (semanal, quincenal, mensual). Finalmente, elegir dónde vamos a registrar ese flujo de caja. Puede ser desde una planilla de Excel hasta un software de gestión de flujo de caja.
Para que esta gestión del flujo de caja sea eficiente hay varias estrategias que podemos llevar adelante:
- Realizar pronósticos y proyecciones del flujo de caja. Sin duda esta es una de las herramientas más importantes que podemos tener porque nos brinda visibilidad y previsibilidad. Al tener visibilidad de los ingresos y gastos previstos para los próximos meses se podrán detectar posibles déficits con anticipación. Acá es donde entran los análisis y revisiones periódicas (semanales, mensuales, etc.).
- Acelerar pagos por cobrar. Los pagos atrasados son una de las amenazas más fuertes para un flujo de caja saludable. Por tal motivo es vital facturar inmediatamente (ni bien se vende el producto o servicio) y no esperar a facturar todo junto a fin de mes. Ofrecer descuento o beneficio por pago anticipado. Dejar en claro las condiciones de pago: fechas límites, intereses por mora, etc. Ofrecer siempre el pago online (ya que agiliza mucho) y enviar recordatorios amigables de pago.
- Control y optimización de gastos y cuentas por pagar. Llevar un registro de los gastos es mandatorio. Además, es importante gestionar mejores condiciones y plazos con proveedores; esto va a permitir que el efectivo permanezca más tiempo en la empresa. Revisar mensualmente los gastos, suscripciones u otras cuestiones que puedan estar drenando innecesariamente efectivo.
- Crear un fondo de reserva. Los imprevistos ocurren y tener un fondo de reserva puede ser la única clave para que el negocio siga teniendo liquidez. Y no hablamos solo de imprevistos como algo que se rompió y hay que reemplazar. Un cliente importante puede demorarse con el pago de una factura y ahí la liquidez ya puede verse afectada. Lo ideal es que el fondo tenga el dinero para cubrir entre uno y tres meses de gastos. ¿Cómo construir ese fondo? Separar un porcentaje de cada pago que recibas todos los meses y ponerlo en una cuenta de ahorro.
- Utilizar herramientas tecnológicas. Desde software para automatizar cobros hasta herramientas contables que permitan conciliar egresos con ingresos.
- Llevar los impuestos al día. La carga impositiva en la Argentina es grande y debe estar planificada en el flujo de caja. Mantener los pagos al día para evitar intereses y sobrecargas innecesarias.
- Evaluar ayuda técnica / profesional. Si el flujo de caja está ajustado es importante buscar ayuda contable profesional para revisar la situación económica, crear una proyección financiera realista e identificar planes y áreas de mejoras.
La gestión del flujo de caja eficiente, además de predecir falta de liquidez, va a permitir reducir el estrés, saber cuándo y cómo negociar con más poder y conocer cuándo es el momento preciso para crecer. Con una visión clara y con el asesoramiento correcto se puede lograr éxito a largo plazo.