Hoy es común escuchar que muchas personas utilizan productos naturales –que todos tenemos en casa– para la limpieza. ¿El motivo? No son tóxicos ni contaminan convirtiéndolos en una opción ecológica y, además, tienen el bonus de ser más económicos que los productos de limpieza industriales. ¿De qué productos naturales hablamos? Nos referimos al vinagre blanco, el bicarbonato de sodio y el limón. Cada uno tiene sus propiedades y beneficios, y algunos se pueden combinar entre ellos. Pero atención: está totalmente prohibido mezclarlos con productos industriales de limpieza (lavandina, detergente, desengrasantes, etc.) ya que la mezcla puede hacer que se generen vapores tóxicos que afecten la salud. Por lo tanto, no mezclarlos con otros productos jamás.
¿Son realmente efectivos estos tres productos para limpiar? ¿Qué componentes químicos tienen que los hacen útiles? ¿Pueden reemplazar a los productos industriales? ¿En qué superficies se pueden usar y en cuáles no? ¿Pueden usarse juntos o conviene aplicarlos por separado? ¿Sirven para desinfectar o solo para limpiar? Todas las respuestas, a continuación…
PRODUCTOS CASEROS. LIMPIEZA NATURAL.
Primero es clave entender que son productos útiles debido a sus compuestos o fórmulas. Conozcamos cómo está compuesto cada uno y qué ofrece para la limpieza.
- VINAGRE BLANCO. Es una solución ácida compuesta por ácido acético y agua. Tiene propiedades desinfectantes y además sirve para quitar olores.
- BICARBONATO DE SODIO. Es un compuesto alcalino que sirve como agente limpiador y neutralizador de olores. También, gracias a su estructura química, se convierte en un limpiador abrasivo suave que no ralla o arruina las superficies. Es decir, que tiene un gran poder limpiador y es antimanchas.
- LIMÓN. Sus propiedades ácidas lo hacen efectivo para eliminar grasa y suciedad. Además, su rico aroma, es un aromatizante natural.
¿Cómo se pueden combinar entre ellos? ¿Cuáles sí y cuáles no? Por ejemplo, la mezcla ácida de limón y vinagre blanco es especialmente útil para eliminar manchas de grasa y suciedad y eliminar malos olores de la cocina. Por el contrario, no sirve para eliminar virus resistentes porque no es un desinfectante potente. Importante: no se deben mezclar junto con el bicarbonato de sodio en la misma solución ya que se neutralizan los compuestos y pierden la efectividad.
¿Otra mezcla posible y muy conocida? Bicarbonato de Sodio y Vinagre blanco. Son como el matrimonio de moda. Cuando estos se combinan generan una reacción química efervescente que libera dióxido de carbono. Esta potente solución permite eliminar suciedad y grasa en la cocina, desinfectar baños quitando sarro y restos de jabón, entre otras cosas.
Por último, queremos repetir que con los productos de limpieza caseros es fundamental informarse y NO realizar cualquier mezcla que pueda resultar dañina o tóxica para la salud. No mezclar nunca un producto casero con productos de limpieza como lavandina, detergentes, etc.