Con la llegada del otoño empiezan a circular de manera más fuerte los virus respiratorios como gripe, neumonía, etc. Además, los resfríos más fuertes o sostenidos son moneda corriente. ¿A qué se debe? ¿El clima, el contexto? Según explica Vanesa Zsauter, jefa Médica de Experta ART, en los climas templados las epidemias estacionales se producen sobre todo durante el invierno, mientras que en las regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, produciendo brotes más irregulares. Teniendo en cuenta este escenario, ¿Cómo prevenirlos? ¿Qué hábitos ayudan a cuidarse? ¿Cómo llegar preparados al invierno? “La vacunación es la mejor manera de prevenir la gripe porque esta enfermedad tiene fácil propagación y se transmite rápidamente en entornos como las escuelas y las residencias de ancianos. Al toser o estornudar las personas infectadas dispersan en el aire gotículas infecciosas (con virus) que pueden infectar a las personas en estrecha proximidad. El virus también puede transmitirse por las manos contaminadas. Por tal motivo para prevenir la transmisión hay que lavarse las manos frecuentemente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al toser. En definitiva, más vacunados, menos enfermos, menos propagación”, asegura Zsauster.
VACUNACIÓN, NUEVAS CEPAS Y COMPLICACIONES
Como dijimos previamente, la vacunación es la medida más efectiva para evitar la propagación y complicación en los casos de gripe. ¿Cuándo vacunarse? Lo ideal es ni bien comienzan las campañas. Marzo y abril son meses ideales para hacerlo. Con respecto a quiénes deben recibir la vacunación anual para la gripe, los especialistas recomiendan que los siguientes grupos reciban su dosis:
- Mujeres embarazadas
- Niños de seis meses a cinco años
- Personas de 65 años o más
- Personas con afecciones médicas crónicas
- Trabajadores de salud
¿Por qué hay que repetir anualmente la vacunación contra gripe? Porque año a año hay variantes y las vacunas se actualizan para combatir las nuevas cepas. Por ejemplo, este año está circulando la nueva cepa de gripe A (H3N2). La OMS/OPS ha informado que la influenza A (H3N2) registra una circulación en aumento a nivel global y un inicio temprano de temporada en el hemisferio norte. “Aunque es más contagiosa, no presenta mayor gravedad que cepas anteriores, siendo la vacunación la principal medida preventiva”, asegura Zsauster.
Con respecto a otras vacunas, como por ejemplo la antineumocócica, las mismas deben ser indicadas por los médicos de cabecera ya que en niños y adolescentes se realizan con esquema de vacunación. La neumocócica está puntualmente indicada en mayores de 65 años; una dosis con o sin refuerzo a los 5 años, dependiendo cada caso. También se sugiere para adultos de 19 a 64 años con factores de riesgo.
¿Cuándo consultar al médico? ¿Cuáles son las señales de alerta a las cuales hay que estar atentos? Como toda enfermedad, a veces, puede complicarse. Ante los siguientes síntomas es preciso consultar con el médico:
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Dolor en el pecho.
- Mareos constantes
- Desorientación
- Empeoramiento de afecciones médicas existentes
- Debilidad o dolor muscular graves
¿GRIPE O RESFRÍO: EN QUÉ SE DIFERENCIAN?
Aunque pueden compartir síntomas son virus diferentes y es clave conocer las especificidades de cada uno para actuar en consecuencia. “La gripe es causada por el virus de la influenza (A o B), mientras que el resfriado común puede ser provocado por más de 200 virus diferentes, por ejemplo, el rinovirus”, explica Zsauster. Aclaro este punto, veamos las diferencias:
- Inicio. La gripe aparece de forma abrupta; el resfriado se desarrolla gradualmente.
- Fiebre. En la gripe es común la fiebre alta que dura de 3 a 4 días. En el resfriado es poco frecuente o muy leve.
- Dolor Muscular y Fatiga. Son intensos y muy comunes en la gripe, pero leves o inexistentes en el resfriado.
- Síntomas Nasales. La congestión nasal y los estornudos son característicos del resfriado, siendo menos comunes en la gripe.
- Complicaciones. La gripe puede derivar en neumonía u otras complicaciones graves; el resfriado es una enfermedad leve.
- Prevención. En el resfriado común la mejor prevención es el lavado de manos; mientras que la gripe cuenta con la vacuna anual recomendada por la OMS.
Empecemos a cuidarnos desde hoy adoptando hábitos saludables y trabajemos en la prevención para minimizar el riesgo de contraer gripe u otros virus respiratorios.