El 11 de septiembre se celebra en la Argentina el Día del Cliente, una fecha cuyo objetivo central es fortalecer los vínculos con este actor clave y fidelizarlo. El origen de esta celebración vino de la mano del mundo empresarial que buscó y busca dar reconocimiento a los clientes y mostrar gratitud por su papel fundamental en el desarrollo económico de cualquier negocio. Sin clientes no hay ventas y, por consiguiente, no hay ganancias. Cuidar a cada uno, fortalecer el vínculo y acompañar sus necesidades dando siempre una propuesta de valor es clave para fidelizarlos y que te continúen eligiendo.
¿POR QUÉ EL CLIENTE ES EL MAYOR ACTIVO DE UNA EMPRESA?
Sin duda, porque sin clientes el negocio no puede subsistir, crecer y desarrollarse. Analicemos tu caso particular como PAS: para vender los seguros necesitás siempre de tu cartera de clientes y que esta siga creciendo. Sin embargo, esto no se da forma natural y para que tus clientes te elijan –una y otra vez– hay que trabajar mucho. Sos vos con tus acciones el que lográs confianza sostenida, lealtad del cliente y una relación a largo plazo. ¿Qué acciones sirven? ¿Cómo construir relaciones duraderas? ¿Qué significa realmente cuidar a un cliente? ¿Qué acciones ayudan a fidelizar clientes? ¿Cómo escuchar mejor las necesidades del cliente? ¿Cómo se construye una experiencia memorable?
Todas estas preguntas tienen algo en común y es que sus respuestas dependen de vos y de tus acciones. En tu día a día podés construir una experiencia del cliente memorable y un servicio de calidad. Las claves…
- ESCUCHA ACTIVA. Es un valor fundamental para construir relaciones sólidas y duraderas. Solo quien realmente escucha puede comprender al otro, conocerlo, descubrir sus necesidades y dar respuestas concretas.
- ATENCIÓN PERSONALIZADA. Todos somos diferentes y cada cliente tuyo tiene sus particularidades. Poder comprender eso te va a permitir brindar una atención personal y acorde a la necesidad de cada uno. Este punto es algo muy valorado por los clientes.
- GESTIÓN DEL VÍNCULO. Las personas somos seres con emoción –no somos máquinas– y por tal motivo necesitamos que nuestras emociones estén contempladas. Solo quien conoce y escucha a su cliente puede comprender sus emociones y gestionar la relación exitosamente.
- CULTURA DE SERVICIO. El servicio es un valor único y esto debe primar en tu cultura de trabajo. Brindar servicio es dar soluciones en todo momento.
- COMPROMISO CON EL CLIENTE. Solo quien se compromete y cumple lo que promete es valorado y elegido una y otra vez. La confianza y el compromiso son dos atributos claves que nunca debés olvidar.
Te proponemos que el próximo 11 de septiembre sorprendas a tus clientes con un mensaje especial saludándolos y, porque no, teniendo con ellos algún tipo de beneficio. Las relaciones se construyen y fortalecen con cada pequeña acción que realizamos cada día.