Hoy hay tanta información acerca de los alimentos y bebidas que consumimos, cómo lo hacemos y cómo deberíamos hacerlo que, muchas veces, nos sentimos abrumados. El café, una infusión central para el comienzo del día de muchas personas, ha sido estudiado por décadas y gran parte de la evidencia que hoy se conoce indica beneficios para aquellos que tienen buena tolerancia y un consumo moderado. Con respecto al horario de consumo de la mañana y si conviene tomarlo en ayunas o no, las recomendaciones no son universales, sino que dependen de la costumbre diaria de la persona y la reacción física que percibe después de beberlo; no todas notan lo mismo. Sin embargo, la mayoría de los especialistas en nutrición y medicina coinciden en que es importante esperar unos minutos después de levantarnos para ingerirlo.
MITOS Y REALIDADES
¿Qué pasa en el cuerpo cuando tomamos café? ¿Afecta igual a todas las personas? ¿Influye la tolerancia de cada persona? Sin duda, no todos experimentan lo mismo al tomar café. Quienes están habituados a su consumo y no tienen ninguna complicación podrán disfrutarlo sin problemas. Quizás personas con molestias digestivas o un estómago sensible pueden notar cierto malestar porque algunos compuestos del café pueden aumentar la producción de ácido gástrico. En ese caso habrá que ajustar el consumo según las necesidades específicas.
Por otro lado, si se sabe que el café tiene efecto en el bloqueo de los receptores de adenosina. La adenosina es una sustancia natural del organismo que tiene relación con las señales de cansancio y somnolencia. Es por este motivo que muchas personas sienten una mayor activación a los 15 o 30 minutos de tomar un café. A su vez, el café en dosis adecuadas puede colaborar a mejorar la concentración, la energía y el estado de ánimo. La cafeína actúa sobre las señales de cansancio y sus efectos pueden extenderse de 3 a 5 horas (dependiendo de la costumbre y tolerancia de la persona). Por eso es importante, en la mayoría de los casos, seguir la recomendación general de no beberlo tarde para poder conciliar el buen descanso nocturno.
¿Qué pasa con el cortisol? Es real que tomar café genera un leve aumento del cortisol, pero sobre todo en personas poco habituadas. Alguien que lleva mucho tiempo tomando café puede casi no notar esta suba, mientras que quien no lo toma de manera habitual lo percibirá más. Hoy hay mucha información circulando al respecto, pero es importante entender cómo funciona el cortisol para saber qué hacer y qué es mejor en cada caso. El organismo eleva el cortisol de forma natural durante la madrugada y al despertar para darnos energía y activar el sistema para comenzar con la jornada. Algunos especialistas sugieren que si ya tenemos cortisol per se conviene esperar una hora aproximadamente luego de levantarnos para tomar café y aprovechar el cortisol natural que tenemos. Pero nuevamente, esto dependerá de cada persona en particular.
EL DESAYUNO
Más allá del horario, el momento y la forma elegida para disfrutar de esta infusión, es clave saber que un café o un café con leche no cubre las necesidades de un desayuno (cortar el ayuno) de una persona. A la infusión siempre hay que acompañarla con una proteína, grasas saludables, fibras y otros nutrientes para que sea un desayuno completo, saludable y que brinde saciedad.
DÍA INTERNACIONAL DEL CAFÉ
Cada 1° de octubre se celebra el Día Internacional del Café. La fecha fue establecida por la Organización internacional del Café con el objetivo de festejar a esta infusión tan consumida en todo el mundo y apoyar al sector. “El Día Internacional del Café es una celebración de la diversidad, la calidad y la pasión del sector del café. Es una oportunidad para que los amantes del café compartan su amor por la bebida y apoyen a los millones de agricultores de este cultivo aromático”, aseguran en el sitio oficial.