Hoy es común que mucha gente tome suplementos de minerales y vitaminas, pero muchas veces sin prescripción médica porque son de venta libre. ¿Todos necesitamos suplementos? ¿Es una moda o una necesidad? Para César Casavola MN 62047 jefe de Nutrición y Soporte Nutricional del Hospital Alemán (HA) y presidente de SAMENUT (Sociedad Argentina de Médicos Nutricionistas) los suplementos no son una moda y en algunos casos pueden ser una necesidad. Sin embargo, aclara que lo importante es la consulta médica previa al consumo para un correcto diagnóstico. ¿Cuándo es una necesidad? Cuando el organismo realmente los necesita porque está en déficit. Por ejemplo, con los años algunos medicamentos pueden disminuir la vitamina B12, como la metformina, que se utiliza para la protección contra la acidez gástrica. También algunas patologías o hábitos pueden disminuirla y necesitar suplementación de B12. Entre ellas las personas vegetarianas o veganas, pacientes con algún tipo de resección intestinal, pacientes bariátricos y pacientes celíacos.
Otra vitamina muy en boga en estos tiempos y con la cual también se puede presentar déficit es la vitamina D. Los motivos son diversos y van desde cuestiones como la edad, la obesidad (la vitamina D queda ‘secuestrada’ por la grasa), la protección solar, mala absorción intestinal, varios tipos de fármacos, hasta ser una necesidad en las personas veganas.
CONSUMO RESPONSABLE
¿Podemos consumirlos sin ningún tipo de indicación? ¿Deberíamos hacernos análisis antes de tomar cualquier suplemento? ¿Qué análisis conviene realizar? ¿Qué médico debe indicarlos? Acá el especialista es enfático y asegura que no debemos consumir suplementos sin prescripción médica. Es el médico de cabecera quien indicará, luego del chequeo y los análisis correspondientes, los suplementos que se necesitan y en qué dosis. “Es importante saber que los suplementos no requieren demostrar eficacia clínica y que de acuerdo a una disposición de ANMAT no pueden decir que son un producto medicinal ni mencionar ningún efecto de cura o mejoría. Tampoco deben decir que reemplazan a una comida. Actualmente hay una disposición que regula también a las redes sociales. Otro detalle a tener en cuenta es que cada tanto se retiran del mercado productos falsificados o con sustancias que no corresponden al producto”, detalla Casavola y nos invita a reflexionar.
LOS MÁS ELEGIDOS
Como dijimos previamente, hoy es común que muchas personas sumen suplementos entre sus hábitos cotidianos. Casavola explica los beneficios de algunos de los suplementos más consumidos actualmente:
- Magnesio. Puede ser útil en algunas situaciones como calambres o relajación muscular. En personas que hacen ejercicios a altas temperaturas o aquellos que toman diuréticos, puede ser efectivo.
- Colágeno. Hay reportes de Metaanálisis que avalan la eficacia del colágeno tipo II en personas con dolores articulares relacionados con traumatismos y/o deportes.
- Creatina. “En primer lugar, es importante saber que la mayoría de los autores que hablan del beneficio de utilización de la creatina en poblaciones de deportistas y recuperación muscular o incremento de la fuerza, tienen conflictos de intereses. Sin embargo, puede ser un suplemento interesante en la tercera edad, con dosis controladas e intervalos, y de menor cantidad que la recomendación general. Mi opinión parte de la visión de un consultorio de nutrición para población general, no de alto rendimiento”, argumenta.
- Omega 3. “Considero que puede ser un suplemento útil en distintas situaciones clínicas como personas que no consumen pescado, dislipemias, etc.”, asegura y agrega que varios trabajos refieren disminución de riesgo vascular y disminución de arritmias cardíacas.
DOSIS, ADMINISTRACIÓN Y SEGUIMIENTO
¿Cuándo conviene tomarlos? ¿Puede haber excesos? El especialista asegura que las dosis mínimas y máximas deben considerarse en todas las situaciones. “La diferencia entre un medicamento y un veneno puede ser la dosis”, ejemplifica.
En cuanto al ‘período de descanso’ en la ingesta de los suplementos no hay una regla única y esto dependerá del seguimiento médico.
Para finalizar Casavola resume que para un correcto consumo es importante el chequeo médico, describir al especialista bien los síntomas o padecimientos, realizar los análisis de laboratorio correspondientes y siempre optar por suplementos de origen confiable.