¿Estás cansado/a por demás? ¿Sentís que no tenés energía para enfrentar el día? ¿Te hiciste todos los chequeos de salud y los parámetros están correctos? Entonces, ¿Por qué sentís cansancio constante? Es posible que tus hábitos diarios estén drenando tu energía como una batería que va perdiendo carga cada vez más rápido. Es cierto que el ritmo diario y el estilo de vida moderno nos llevan a hacer mil cosas, incluso más de las que deberíamos, pero por suerte está en nosotros empezar a cambiar. ¿Qué cosas podemos hacer para estar más energéticos y disfrutar de los días sin tanto agobio mental y cansancio? Varias y muchas más simples de lo que imaginamos –pequeños ajustes– que van a permitirnos estar con más vitalidad, energía y foco.
RUTINA DIARIA – PEQUEÑOS AJUSTES
¿Cuánto influyen las rutinas diarias en nuestro cansancio? ¿Qué hábitos drenan nuestra energía diaria? Hay varias cosas que hacemos en el día a día con nuestros hábitos que pueden estar drenando nuestra energía. ¿Cómo influye el estrés en el agotamiento mental? ¿La alimentación puede mejorar la energía? ¿Qué rol cumple la actividad física? ¿Cómo impacta la hidratación en el rendimiento? ¿Respirar mejor ayuda a rendir más? Cada hábito es importante y realizar pequeños cambios puede marcar la diferencia para comenzar a sentirnos más vitales y disfrutar de los días sin tanto agotamiento. ¿Qué pequeños cambios generan más vitalidad? Algunas sugerencias…
- ATENCIÓN A LA ALIMENTACIÓN. Una dieta variada y balanceada que contemple todos los nutrientes que el organismo necesita es clave para aportar energía. Nuestro motor (el cerebro) necesita de la energía que le proveen los alimentos para funcionar correctamente. Un tip es reevaluar lo que se ingiere en el desayuno y el almuerzo. Dejar a un lado las comidas con exceso de carbohidratos, panificados, procesados, etc. y optar por alimentos que brinden energía como aquellos ricos en proteínas, fibras y grasas saludables.
- PRIORIZAR EL DESCANSO. Dormir lo suficiente y tener un descanso de calidad es fundamental para la energía. Entre 7 y 8 horas es el descanso recomendado para una persona adulta. Es importante mantener hábitos y rutinas de higiene del sueño (no mirar pantallas 2 horas antes del descanso, evitar la cafeína desde la tarde y preparar el lugar de dormir) para que el descanso sea efectivo y reparador.
- DECIRLE NO AL SEDENTARISMO. ¡A mover el cuerpo! Realizar actividad física regular es importante para nuestra energía (al hacer actividad liberamos endorfinas y sacamos las tensiones) y para la salud en general. Hay que mantener una rutina de ejercicio diaria. Lo que cada uno pueda: caminar 5 minutos, bajar escaleras, hacer una clase… ¡moverse!
- AGUA A TODA HORA. La deshidratación puede ser una causa de cansancio. Tomar agua es vital. Siempre tener a mano una botella de agua que nos acompañe todo el día. No solo en verano, sino todo el año.
- RESPIRACIÓN, RELAJACIÓN Y MEDITACIÓN. Son 3 pilares de la energía y que además ayudan a combatir el estrés, un gran drenador de energía vital. Respirar a conciencia (y no a ritmo acelerado) nos permite bajar un cambio. Una técnica excelente es la respiración profunda que nos da la posibilidad de prolongar la energía vital a todo el cuerpo. A la mañana, antes de comenzar nuestro día podemos tomarnos 10 minutos para relajarnos y meditar. Se puede empezar poco a poco, simplemente estando en silencio.
- TENER CONCIENCIA DEL CONSUMO DE CAFEÍNA. Es cierto que para muchos el café de la mañana es sagrado, pero es importante optimizar el uso de cafeína y no caer en ella como el antídoto para estar despiertos. Es aconsejable reducir su consumo, sobre todo desde la tarde en adelante. También se puede reemplazar el café por otras infusiones con menos concentración de cafeína.
- DOSIFICAR NUESTRO TIEMPO EN PANTALLA. No es novedad, pero el consumo excesivo de pantallas, redes sociales y demás, genera ansiedad y como consecuencia drena nuestra energía. Regular estos tiempos a conciencia.
- PLANIFICAR EL DÍA CON PAUSAS Y RITMOS MÁS LENTOS. Es importante la pausa cada 2 horas y dedicarle el tiempo justo a cada momento. También es clave que realicemos todas nuestras comidas de forma lenta y masticando con tranquilidad.
Pequeños pasos –que por supuesto no tienen que implementarse todos juntos– que de a poco irán repercutiendo en los niveles de energía. Despacio, ¡se llega lejos!
SIESTA ENERGÉTICA
La “gloriosa” siesta ha sido estudiada por muchos y tiene defensores a ultranza, pero también unos cuantos enemigos. ¿La siesta es beneficiosa? ¿Importa la cantidad de tiempo que le dedicamos? Según los últimos estudios publicados en Harvard Health Publishing, publicación de difusión de la Facultad de Medicina de Harvard, un breve descanso diurno puede potenciar el rendimiento mental y favorecer el bienestar. Pero atención, no es cualquier siesta, sino la siesta breve, conocida como energética. ¿Qué es la siesta energética y cómo funciona? Se trata de un descanso diurno que debe durar entre 10 y 30 minutos como máximo. Una herramienta que ayuda a recuperar el foco, la atención y a reducir el cansancio. Además, si se mantiene en estos tiempos no afecta el descanso nocturno. ¿Las claves? Dormir un período breve para descansar, pero sin entrar en las fases del sueño profundo. Si se pasan los 30 minutos, estamos más propensos a experimentar inercia del sueño, un estado de lentitud e inercia que puede prolongarse por un tiempo extenso luego del despertar. Por último, aseguran que para que la siesta energética sea efectiva es importante crear un ambiente acorde: oscuro, silencioso y libre de notificaciones y pantallas.