CONDUCCIÓN CON CALOR

CONDUCCIÓN CON CALOR

AUTOS  -  06/02/2024

El impacto de las altas temperaturas en el manejo.

En verano el calor puede convertirse en un factor de riesgo al conducir sino tomamos las medidas adecuadas. Las altas temperaturas pueden atentar en la conducción segura e incluso incrementar el riesgo de accidentes. Según un informe de CESVI, cuando la temperatura dentro del vehículo supera los 24 grados se produce una disminución de la atención y la concentración, además de que se incrementa el tiempo de reacción ante imprevistos en la ruta. Por ello, es aconsejable aclimatar el habitáculo y conducir a una temperatura de confort, entre 19 y 24 grados. 

Algunas pruebas donde se ha medido la exposición de un vehículo al sol han arrojado datos más que significativos. Si el vehículo permanece expuesto a una temperatura de 29° por 45 minutos, el interior del auto puede alcanzar 50°. Si la temperatura exterior es de 39°, ese número puede crecer hasta los 70° en el interior del habitáculo.


¿QUÉ HACER?

Para llevar una conducción segura los días de calor es clave utilizar correctamente el sistema de climatización para refrigerar el habitáculo. Si es posible, sobre todo en viajes largos, evitar conducir al mediodía –las horas de mayor calor– donde la temperatura sube más rápidamente y la calzada se calienta en exceso. Con respecto al uso del aire acondicionado, desde CESVI aconsejan ventilar el espacio bajando las ventanillas hasta que el sistema de ventilación empiece a generar aire frío

Por otro lado, es recomendable, para no favorecer la sensación de agobio o exceso de temperatura, que el conductor utilice prendas de vestir de tejidos livianos que permitan la transpiración y la ventilación, además de aportar comodidad a la hora de realizar movimientos. Por supuesto, hay que llevar agua en el vehículo para estar bien hidratados. Si pensamos que el conductor puede estar sufriendo un ataque de calor, es fundamental hacer una parada (de manera segura) para que se recomponga y pueda humedecerse las muñecas y la zona de la nuca. 

También es muy útil realizar prácticas sencillas y eficientes como estacionar a la sombra y colocar parasoles. Con estos simples actos se logra disminuir la temperatura interior hasta 15º por debajo de la exterior.

Desde CESVI resumen los consejos claves para evitar que el calor nos afecte cuando conducimos: 

  • Detenerse e hidratarse.
  • Mantener el habitáculo ventilado.
  • Si nos sentimos acalorados, evitar realizar sobrepasos y maniobras exigidas. El calor puede alterar la percepción de distancias y generar riesgos en la conducción.
  • Estar atentos las indicaciones de temperatura del motor.
  • Evitar horarios pico de calor, como el mediodía.
  • No ingerir alimentos pesados.
  • Usar ropa fresca y clara.
  • Mantener las manos secas y limpias.
  • No relajar la firmeza con la que se toma el volante.
  • Ante el menor síntoma de cansancio o fatiga, detenerse en un lugar seguro, preferentemente con sombra, y no continuar el recorrido.
  • Regular el aire acondicionado a una temperatura agradable para la conducción, sin que sea un frío extremo.

EL IMPACTO DEL CALOR EN EL VEHÍCULO

Claro está que no solo los conductores sentimos el impacto del calor; el vehículo también lo puede padecer. En CESVI explican de qué forma: 

EN LA POTENICIA. Las altas temperaturas afectan negativamente al rendimiento del motor que puede perder hasta un 15% de su potencia. ¿A qué se debe? El motor necesita más aire para funcionar y, cuanto más calor hace, el aire tiene menos proporción de oxígeno. Esto quiere decir que cada grado de temperatura que vaya adquiriendo el vehículo, va en detrimento de su rendimiento posterior en ruta. 

EN EL CONSUMO DEL COMBUSTIBLE. El calor provoca un aumento del consumo de nafta en una media de un litro cada 100 kilómetros. 

EN LOS FRENOS. Un vehículo con exceso de temperatura frena peor, el líquido de frenos dura menos y los discos, en casos extremos, pueden llegar a deformarse. 

EN LOS NEUMÁTICOS. El calor afecta directamente el estado de los neumáticos, pudiendo aumentar su presión. Si vamos a salir a la ruta para un viaje, verificar que el dibujo está correcto y realizar paradas periódicas para evitar su sobrecalentamiento. Cuando la calzada está muy caliente, los frenazos, derrapes o movimientos bruscos afectan más a las ruedas que en otras épocas del año. 

EN EL LÍQUIDO REFRIGERANTE. El líquido refrigerante es el encargado de que el motor no se caliente en exceso cuando está en marcha. La falta de éste en el vehículo, sumado al calor del sol directo, puede provocar un susto o una avería grave.

Como siempre, la información y la prevención son el mejor camino para una conducción segura. 

Fuente: CESVI Argentina. 

EL COLOR DEL VEHÍCULO Y EL SOL

Hace algunos años con nuestros equipos del laboratorio de Higiene Ocupacional de Experta ART hicimos un trabajo para evaluar la carga térmica en interiores de vehículos (camionetas), en condiciones muy particulares, con exposición al sol. El impacto de este fue notable en relación con el color de la camioneta. “Las camionetas de colores más oscuros marcaron algunos grados más de temperatura que las de colores claros, representando condiciones de menor confort o críticas en la utilización de vehículos oscuros. Es importante saber que estas pruebas se hicieron en condiciones muy particulares, donde no se podían bajar los vidrios de las ventanillas y no se podía poner en funcionamiento la climatización interna. En condiciones reales de uso con ventanillas abiertas o climatización encendida estos valores de carga térmica disminuyen a niveles de confort. La medición dio como resultado Índice de TGBH para una camioneta color negra de 39,9 °C, y para una de color blanca de 37,1°C”, explica Pablo Piolo supervisor de Prevención de Experta ART.

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